martes, 26 de mayo de 2015

San Rafael, Tierra de Sol y del buen Vino

Allá por San Rafael casa vieja, patio de tierra, es el comienzo de  la célebre  Cueca  la que hace honor al departamento Sureño  de la Provincia de Mendoza, ciudad en la que el vino y el sol  son los protagonistas.

San Rafael es como tener un pie en el paraíso con una belleza natural  sorprendente, la cordillera de los Andes, viñedos, ríos, lagos hacen la delicia de los visitantes, el clima es de inviernos cortos pero muy fríos y veranos  largos. El  Zonda un viento que sopla seco y caliente hace su presencia de vez en cuando,  siempre sale el sol,  llueve escasos 15 días al año, con tormentas eléctricas que  dejan caer  granizo del  tamaño de una pelota de golf.

Ciudad que fue fundada hace 200 años entre los ríos Atuel y Diamante por inmigrantes  Españoles, Italianos, Franceses, Alemanes, Sirios, Libaneses y de Europa del este, que formaban colonias y trabajaban la tierra con plantaciones de viñedos, frutales y ganadería.

En la actualidad es uno de los destinos turísticos más importante de Argentina,  cuenta con una población de aproximadamente 150 mil habitantes, los lugareños son  de trato pausado y muy cordiales, sus calles son grandes con inmensos árboles que protegen al viandante de los rayos del sol, casas bajas y las singulares acequias por  donde descienden las  cristalinas aguas del  deshielo de los Andes.

La vida de los Sanrafaelinos  transcurre de manera armónica y siempre ligada al vino, todo está relacionado en torno al vino y a los viñateros (viticultores). Hasta hace poco tiempo en  las casas se elaboraba vino  de manera artesanal llamado éste “vino Patero” un vino afrutado con poco alcohol y sin madera  para consumo propio.

Cada año se celebra  la fiesta de la vendimia en la que cada distrito elige su reina que por un año será la representante de su localidad. Se hace un carrusel por las calles más céntricas y  bendicen los frutos, de esta manera los habitantes agradecen la cosecha a la virgen de la Carrodilla patrona de los viñedos. Posteriormente culmina con la  gran fiesta en la Capital con las representantes de todos los departamentos de Mendoza. Con esta festividad  se pone en valor el esfuerzo de los viñateros y la trasformación de la uva en vino, fiesta que en el año 2011, el “National Geographic” nombró  como la segunda fiesta más importante de la cosecha del mundo detrás del  día  de acción de gracias.

El vino por estas tierras lo representa todo se vive de manera muy intensa, representa ilusión, esperanza y sobre todo vida.

En San Rafael se cultivan casi todas las variedades del mundo. Los primeros colonos plantaban cepas de sus pueblos natales, algo parecido pasaba en las plazas de los pueblos con una gran diversidad de colorido de plantas  los inmigrantes querían tener algo representativo de sus países de origen, aunque en las últimas décadas se ha ido centrando en las cepas que tienen una buena adaptación al clima como son las variedades de: Bonarda, Malbec y Torrontés  con ellas se consiguen vinos muy distintivos.

Desde el punto de vista enológico lo tiene todo para hacer buenos vinos, viñedos en altura, buenos cambios de temperaturas entre la noche y el día, los dos grandes ríos Atuel y Diamante que son los proveedores de agua, además de funcionar como reguladores de la temperatura y como canales de corrientes oceánicas. Muchas horas de  sol y diferentes suelos. Y lo más importante  la sabiduría de los abuelos  inmigrantes  y el respeto que se tiene al vino.

San Rafael fue una de las primeras regiones mendocinas en ser reconocidas como gran productora de “vinos finos” que se llamaban así por antaño cuando era vino de calidad.

Hoy conviven bodegas centenarias como Goyenechea, La Abeja, Alfredo Roca, Jean Rivier, Lavaque y la inmensa Valentin Bianchi que elabora multitud de etiquetas.También destacan  Bodega Algodón Wine, Bodega Argenceres, Bodega Marco Zunino y un gran movimiento de pequeños productores  que hay que tener muy en cuenta  como el del Enólogo Leo Borsi, Fabricio Orlando, Santiago Salgado y sus vinos Finca las Payas , Bodega Punto de Quiebre y Bodega de la Familia Camargo…

martes, 19 de mayo de 2015

Un recuerdo para siempre...

Amanece en el País Vasco…el crujir de la guitarra de Los Suaves hace desaparecer los kilómetros, al pasar el río Limia devuelve a la memoria a dos niños en una pequeña aldea de Betanzos, en Carballiño un joven con la responsabilidad de hacer puentes se pone nervioso y duda sobre que botellas escoger, volvemos pronto le susurra Marta a Paco, Diego cierra los ojos y busca detener el tiempo, rapaza que se hace reina de la uva Godello, Pablo deja su finca aunque por su bronceado la lleva impresa en su cara, Eladio hace tiempo que dejó de ser aprendiz  y con su propuesta de Poulsard lo dejó muy claro, Roberto  el chef siempre buscando la armonía perfecta, desde el bajo Arnoia llega el lamento de la ausencia  por no poder asistir… 
El Quinta da Muradella Bastardo 2008  se acabó y con el encuentro tras nuestros rostros se encubría una misteriosa felicidad  y la sensación de ser aún más amigos.


 Viva el vino con los amigos…